lunes, 23 de abril de 2012

¡IA ORANA POLINESIA!

Coged otra vez el atlas…”otra vez” pensaréis, ¡pero es que aún hay muchas cosas que descubrir! Abrid por la página del océano Pacífico y fijaros en los centenares de puntos que aparecen en medio del mapa, ¿los veis? Quizás necesitaréis una lupa…¡cada uno de esos puntos es una isla! Y se agrupan en grandes archipiélagos: Micronesia, Melanesia, Polinesia…que a su vez se agrupan en pequeños archipiélagos: Tuamotu, Marquises, Gambiers, Australes, Société…que a su vez algunas se subagrupan en pequeños archipiélagos: Îles du vent, Îles sous le vent…




En un panorama isleño de este calibre había que buscar una explicación que encontramos en el Musée des Îles de Tahiti (Tahiti – Îles du vent – Société – Polinesia): todas estas islas son volcanes, desde las más pequeñas hasta las más grandes que forman Aotearoa (New Zealand). Casi todos los volcanes están inactivos, pero hay dos puntos en toda esta explicación que nos han llamado la atención: el primero tiene que ver con el movimiento de placas tectónicas. Todos estos archipiélagos comparten la misma placa que tiene su falla cerca del continente americano de manera que toda la placa está en constante deriva hacia el oeste, ¿acabarán estas islas formando parte de otro continente?

El segundo punto tampoco es esperanzador para el futuro de las islas existentes ya que todos estos volcanes están en constante movimiento y se sumergen poco a poco debajo del agua. Las islas más antiguas ya no se ven, lo único que queda de ellas es una corona de corales que empezaron a formarse hace millones de años en las faldas de la montaña y que ahora siguen reproduciéndose y marcando el perímetro del antiguo volcán, a este tipo de islas se las conoce como atolls. Eso quiere decir que Tahiti, Moorea, Huahine, Bora Bora, Raiatea, Raivavae y el resto de islas que conservan su volcán acabarán desapareciendo bajo el agua y sólo las recordaremos por su gran barrera de corales.

Pero para que esto ocurra aún quedan millones de años y de aquí a entonces se habrán formado nuevas islas volcánicas, así que no os preocupéis…siempre estaréis a tiempo para visitar las islas del Pacífico…si no fuera por Marta, nosotras tampoco estaríamos aquí.



La relación de Marta con la Polinesia empezó hace 3 años, en un viaje de mochila al paraíso de sus sueños. De la mochila pasó a la maleta y de la maleta a enviar 3 cajas en barco e instalarse en Papeete, la capital de Tahiti. Cuando llegamos nos recibió con un collar de flores a la Tahitien y nos puso al día de la cultura y las costumbres locales, la verdad es que sólo le falta una trenza hasta las rodillas para confundirse con el resto.



Tahiti es una isla preciosa formada por dos volcanes. La grande Tahiti Nui es moderna y acelerada y la pequeña, Tahiti Iti, tranquila y tradicional. Las dos destacan por sus enormes montañas verdes y casi inaccesibles, cascadas, ríos salvajes y aguas cristalinas. El surf reina en todas las playas y los locales son extremadamente amables y generosos. Al ser Protectorado Francés hay una mezcla tanto de alimentos como de cultura y gestión difícil de entender, pero en harmonía. No obstante, se están perdiendo muchas tradiciones locales únicas, la más impresionante, la navegación guiada por la astronomía.



Lo que más nos impresiona en Tahiti son las puestas de sol, ¡cada día diferentes! A 25 km de la isla, al oeste y en frente de Papeete, se encuentra Moorea. Otra imponente isla de colores mágicos que atrae la mirada desde cualquier ángulo. El sol se pone detrás de Moorea cada día como diciendo “si quieres saber lo que hay aquí detrás, ven a descubrirlo”…Y ya sabéis que a nosotras no hace falta que nos digan las cosas dos veces…¡Moorea nos espera!


4 comentarios:

  1. Menuda maravilla... acordaros que teneis que seguir camino y que os esperan muchos más lugares por descubrir, aunque lo que hizo Marta no me parece nada mal!

    Águeda.
    www.viajeaningunaparte.com

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  2. wow! que pasada!!!! seguid disfrutando del gran viaje chicas!!!

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